
De la incertidumbre a la fortaleza: nuestra respuesta tras la marcha de NeoProtect
Tras el cierre de NeoProtect, Fusiora ha construido su propia infraestructura anti-DDoS desde cero — 400 Gbps de protección pura con panel integrado, visibilidad total y análisis forense en tiempo real.
Voy a ser totalmente honesto: los últimos meses no han sido fáciles.
Cuando NeoProtect cerró sus puertas, no perdimos solo un proveedor — perdimos una pieza clave de nuestra estabilidad. De la noche a la mañana nos quedamos sin ese escudo anti-DDoS en el que confiábamos, y la búsqueda de una alternativa estable se convirtió en un viaje mucho más duro de lo esperado.
Sabemos que lo notasteis. Y, sinceramente, cada segundo de incertidumbre que esto os ha causado nos ha dolido. En lugar de poner parches, elegimos el camino difícil: construir nuestra propia solución.
Han sido meses de trabajo silencioso, ensayo y error, noches largas y peleas con código y red para no volver a depender de terceros en lo que respecta a vuestra seguridad. Hoy, con un orgullo enorme, podemos decir que por fin está aquí.
Infraestructura propia: 400 Gbps de protección pura
No es "un nuevo proveedor" — es nuestra solución. Hemos completado el despliegue de una capacidad de mitigación de hasta 400 Gbps: un baluarte capaz de detener ataques masivos sin que tus servicios parpadeen.
El control vuelve a tus manos
La seguridad no puede ser una caja negra. Por eso esta nueva infraestructura llega con lo que llevabais pidiendo: transparencia y control total.
El nuevo panel integrado vive directamente en tu área de cliente. No es decorativo — es una herramienta potente desde la que puedes:
- Crear tus propias reglas: protección a la medida de cada proyecto.
- Verlo todo: gráficas en vivo del tráfico legítimo y del bloqueado.
- Análisis forense: estadísticas y reportes detallados — quién intentó, cómo, cuándo y cómo lo paramos.
Gracias por seguir aquí
Este despliegue es un hito técnico, sí. Pero, sobre todo, es una forma de daros las gracias. Gracias por la paciencia, gracias por seguir confiando cuando se puso difícil, y gracias por dejarnos crecer superando obstáculos.
La tormenta ha pasado. Ahora, disfruta de la calma — y de la velocidad.
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